Cristo crucificado

La crucifixión de Cristo

En la iglesia del pueblo de Sabana Grande hay un Cristo atribuido a Tiburcio Espada, quien nació a finales del siglo XVlll, y es uno de los talladores más antiguos que el investigador Teodoro Vidal pudo documentar. Actualmente es un Cristo yacente colocado en un féretro de cristal, pero originalmente iba montado en una cruz. Asimismo, en la iglesia de Peñuelas también hay un cristo atribuido a la misma familia de talladores en el altar mayor de esta parroquia.

La muerte por crucifixión fue utilizada desde los tiempos romanos. Este tipo de muerte acaecía de forma lenta y era utilizada como ejemplo y escarmiento para disuadir a las personas de cometer crímenes. La crucifixión es el suceso mas trágico en la vida de Jesús y el más reiterado en el arte cristiano. Los evangelistas, Mateo, Marcos, Lucas y Juan dan cuenta del acontecimiento en sus narrativas de los evangelios. Mientras llevaban a Jesús al calvario, mucha gente siguió a los soldados que le obligaron a cargar su propia cruz hasta la colina del Gólgota, cerca de Jerusalén. Asimismo, le colocaron un manto púrpura, una corona de espinas en su cabeza y se reían y le escupían. También le golpearon con látigos y gritaban despectivamente que era el "Rey de los judíos".

De acuerdo con el evangelista Mateo, una vez llegaron a la colina del Gólgota le clavaron a la cruz de manos y pies y luego lo elevaron. Cerca del tope de la cruz colocaron una inscripción con las siglas INRI, que significa Jesús el Nazareno, rey de los judíos. Esta inscripción representaba un elemento adicional de burla y humillación para Jesús. En sus últimos momentos, Jesús oró y en su plegaria pidió al Padre Celestial clemencia para los soldados que lo habían crucificado porque ellos desconocían que Él era el Salvador. María, madre de Jesús se encontró al pie de la cruz. El apóstol Juan también presenciaba la escena y Jesús le pidió que cuidara de su madre María y Juan se la llevó a su casa. Junto a Jesús fueron crucificados dos hombres acusados de ladrones.

Tras la crucifixión, la tierra quedó en tinieblas y el sufrimiento de Jesús se alargó en la cruz. Finalmente, su espíritu abandonó el cuerpo y luego murió. Se narra que cuando Jesús murió hubo un terremoto que despedazó grandes rocas y una cortina del templo se partió en dos. Todos estos acontecimientos intimidaron a los soldados romanos.

En las tallas de los santeros puertorriqueños la forma más frecuente que puede observarse es el cuerpo de Jesús clavado en la cruz cubierto por el paño de pureza sobre sus partes íntimas. En ocasiones, la cruz puede llevar a cabo un reposo para colocar los pies. La iconografía lleva además, los atributos de la corona de espinas, los clavos y el madero.