San Antonio de Padua

San Antonio de Padua

 

San Antonio de Padua es una de las tallas de santos de más popular en Puerto Rico de mucha veneración y muy querido. Entre las tallas antiguas encontradas en la isla, San Antonio es una de las más numerosas. El santo ha servido de inspiración a la música popular puertorriqueña. Muy invocado para buscar novias y novios, especialmente por los jóvenes solteras que tenían por costumbre comprar una imagen pequeña del santo y pedirle su intercesión para conseguir novio. Se innova además de encontrar objetos perdidos. Si esto no ocurría se acostumbraba colocar la figura del santo con la cabeza abajo castigo como castigo hasta alcanzarar el deseo de conseguir lo pedido. Una estrofa de la canción de la música popular puertorriqueña dice así: "Tengo a San Antonio, puesto de cabeza, si no me busca novio a nadie le interesa". En Puerto Rico, San Antonio es el santo patrón de los municipios de Barranquitas, Ceiba, Dorado, Isabela y Guayama.

San Antonio nació en Lisboa, Portugal, en 1191 en el barrio medieval de Alfama. Es por esta razón que también es conocido como San Antonio de Lisboa. Antonio de Padua es el patrón de Lisboa, Portugal y de Padua en Italia y de muchas otras localidades en Europa y Sur América. Procede de una familia acomodada. Fue sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo. Es venerado por el catolicismo como santo y doctor de la iglesia. Fue canonizado de forma rápida bajo el pontificado del papa Gregorio lX. Su culto se encuentra ampliamente extendido y su festividad se celebra el 13 de junio.

Los milagros más conocidos del santo:

* La visita del Niño Jesús.

La historia del milagro da cuenta que mientras se estaban rezando en su habitación fue visitado por el Niño Jesús. Es por esta razón que en la iconografía de su imagen se presenta sosteniendo al Niño Jesús en sus brazos.

* La mula que se arrodilló ante la Eucaristía

Sobre este milagro se cuenta que San Antonio de Padua tuvo una discusión con un hereje y fue desafiado a demostrar la presencia de Jesús en la Eucaristía. Para ello fue retado y mantuvieron a una mula en ayuno de manera que cuando fueron a liberarla la mula decidiera elegir entre el alimento o la adoración de Jesús. Cuando llegó el momento, el animal rechazó ingerir el heno y perfirió inclinarse ante la presencia de Dios. Esto dejó impresionada a la multitud.

* Techo contra las tormentas

Laa predicaciones del santo adquirieron gran popularidad y atraía a muchos seguidores. En una ocasión, la iglesia resultó pequeña para albergar la gran cantidad de seguidores, por lo que tomaron la decisión de llevar a cabo la predicación al aire libre. De repente se desató una gran tormenta que comenzó a amedrentar a los feligreses. Fue entonces cuando el santo les dijo que no temieran y prometió que nada les pasaría. La tormenta tomó su curso y todos permaneciendo secos e ilesos.